A nivel regional, urge vincular la educación superior dentro de los procesos de desarrollo económico de cada país, si queremos ir hacia la equidad y justicia social, señalaron representantes de distintos países en el conversatorio “Juntos por la Educación Superior”, en el marco de la pandemia Covid-19, organizado por el Grupo Parlamentario por la Garantía de Derechos de Niñas, Niños, Adolescentes y Jóvenes, de la Asamblea Nacional de Ecuador.

Los delegados de instituciones y movimientos estudiantiles de Ecuador, Colombia, Perú, Argentina, Chile, Uruguay, Brasil y Venezuela, señalaron la urgencia de fortalecer la gratuidad de la educación superior y erradicar modelos neoliberales que promueven la privatización educativa, generando desigualdad y beneficios solo para jóvenes con recursos económicos. Dijeron que la unidad regional incidirá decididamente para proteger la educación superior.

Los panelistas mencionaron que la pandemia por Covid-19, a nivel mundial, ha provocado muertes y obligado a la población al confinamiento, al aislamiento para evitar contagios pero a su vez, ha generado repercusiones a nivel educativo, económico, social, laboral y de alimentación, frente a ello, se preguntaron: ¿qué debe buscar un país en la pospandemia?

Hay que tomar en cuenta que nada volverá a la normalidad, dijeron. La educación será virtual, pero el Estado tiene que establecer políticas públicas para equipamiento tecnológico y de acceso a internet, como un derecho humano, para que la población en general pueda seguir sus estudios y evitar la deserción de estudiantes por falta de recursos, es decir, pensar en los sectores pobres y más pobres que no tienen acceso digital.  

Además, cada Gobierno debería establecer políticas inclusivas que tomen en cuenta a las personas con discapacidad para que puedan acceder a plataformas digitales especiales, tomando en cuenta su condición, así como la capacitación a profesores porque, en algunos casos, no existe metodología para impartir clases virtuales.

El asambleísta Franklin Samaniego, coordinador del Grupo Parlamentario por la Garantía de Derechos de Niñas, Niños, Adolescentes y Jóvenes, al agradecer a los participantes por exponer la realidad de cada país, en cuanto a los procesos que se han dado en materia de educación superior, los retrocesos por políticas neoliberales, las luchas emprendidas por los movimientos estudiantiles por alcanzar la gratuidad de la educación e igualdad de oportunidades, precisó que luego de la pandemia se debe ver al ser humano por encima del capital.

Realidades

Cristian Reyes, de la Asociación Colombiana de Estudiantes Universitarios, indicó que en su país se incrementó la privatización de la educación superior, mientras que la estatal está olvidada y no cuenta con presupuesto. La pandemia ha generado deserciones del sistema educativo por la desigualdad de oportunidad de acceso a clases virtuales. Los jóvenes luchan por la educación gratuita.

Por su parte Verónica Furio, vicepresidenta de Misiones de la Federación Venezolana de Estudiantes Universitarios, indicó que en su país se busca caminos para que todos puedan acceder a sistemas educativos humanistas e integrales. A partir de la pandemia se estableció el uso de herramientas tecnológicas adaptables a la realidad de cada estudiante, lo cual permitió que más de 16 mil estudiantes se inscriban.

Entre tanto, Diego Arellano, presidente de la Federación Universitaria de Avellaneda (Argentina), destacó la importancia de la gratuidad de la educación pública ya que permitirá niveles bajos de deserción de estudiantes e ir al desarrollo de los pueblos. El Estado debe generar herramientas tecnológicas al alcance de todos, proteger la educación y salud.

Karen Ochoa, estudiante de la Universidad Central del Ecuador, destacó la lucha de los estudiantes con miras a la educación de calidad. No es coincidencia que la región tenga problemas en educación por la implantación del neoliberalismo, el impulso de la educación privada, la reducción de presupuestos en lo público, la eliminación del libre ingreso a la educación, afectan el ingreso y profesionalización de los jóvenes. Con la pandemia Covid-19 se visibilizó, aún más las brechas de inequidad y desigualdad, agregó.

Franco Toum, representante de los estudiantes de la Escuela Universitaria de Uruguay, señaló que en su país hay una sola universidad y pese a ello se estableció un recorte del 15 % del presupuesto para investigación científica.

Natalia Arblido, exsecretaria de la Federación Universitaria de Lambayeque de Perú, mencionó que, como en toda la región, la educación está orientada hacia lo privado. Antes del Covid ya hubo complicaciones y a raíz de este problema de salud, no existe enfoque integral con mecanismos idóneos para que los sectores en situación de pobreza pueden acceder a educación.  Hay una brecha entro lo urbano y rural.

Edgar Fierro, estudiante de la Universidad Nacional Andrés Bello de Chile, subrayó que el modelo neoliberal solo favorece a ciertos sectores. El derecho a la educación se viene perdiendo, debe haber un cambio radical para dar fuerza al retorno de las universidades públicas al servicio de la sociedad, añadió.

Mariana Diniz, miembro del Comité Internacional Paz, Justicia y Dignidad para los Pueblos (Capítulo Brasil), mencionó que los problemas a nivel regional son los mismos. Frente a la pandemia por Covid-19, dijo que el 58 % de la población no tiene acceso a computadoras y mucho menos a internet para llevar adelante la educación a distancia. Si queremos justicia social en educación, no debe ser elitista y clasista, enfatizó.