• De acuerdo con el estudio más reciente de MS Intelligence, el contrabando de cigarrillos en el país representa el 72.4% del mercado, un aumento de más del 50% en 4 años.
  • El 68,8% de cigarrillos ilegales vienen del Asia y en particular de China, no generan impuestos ni cumplen con los requisitos de ley.
  • El consumo de cigarrillos no ha disminuido en Ecuador, se observa un traslado del consumo legal al consumo ilegal.

El último estudio realizado por la firma independiente MS Intelligence muestra que, a diciembre de 2019, el contrabando de cigarrillos en Ecuador alcanzó su máximo histórico de 72.4%. Sin duda, los datos demuestran que el comercio ilícito de cigarrillos viene creciendo año tras año y se toma las calles del país, trasladando el consumo legal al ilegal, como consecuencia del alto diferencial de precios que existen entre ambos productos, a consecuencia de la carga tributaria a los cigarrillos en el Ecuador. Actualmente, menos de un 30% del mercado total de cigarrillos paga impuestos y cumple con los requisitos de la ley.

A nivel mundial, el consumo de cigarrillos ha venido decreciendo 3 pp. año a año, gracias a los esfuerzos legítimos de las distintas autoridades de salud; sin embargo, la situación en Ecuador parece ser otra y va contravía de la tendencia mundial. Al tomar los datos de la medición de MS Intelligence, junto con los de la industria formal, se percibe que el consumo total de cigarrillos en el país ha incrementado, llegando a los mismos niveles de consumo del 2011, cuando el contrabando era casi inexistente y la carga impositiva a cigarrillos era significativamente menor a la actual. Incluso, las cifras demuestran que, hasta el 2015, el consumo total de cigarrillos en el país sí estaba disminuyendo, cumpliéndose así el objetivo de salud pública que busca desincentivar el consumo.

“No sólo estamos hablando de productos que se comercializan a precios muy bajos y de manera informal en todas las calles del país, sino también de productos que están siendo mucho más accesibles a todos los fumadores, incluso a audiencias que nunca deberían tener acceso a ellos, como lo son los menores de edad” afirma Carlos Guzman, Vicepresidente de Philip Morris International para los Países Andinos. Adicionalmente, estos productos están siendo comercializados sin cumplir con los requisitos de ley que rigen sobre los mismos, como es por ejemplo el uso de advertencias sanitarias en su empaquetado.

El contrabando de cigarrillos no sólo tiene un impacto en el consumo, sino además un alto impacto en las arcas del Estado. Cabe resaltar que, por consecuencia del contrabando, entre 2015 y 2019, el Ecuador ha dejado de percibir más de USD 800 millones por concepto del Impuesto a los Consumos Especiales – ICE, recursos que el Estado podría invertir en obras públicas. La nueva cifra de incidencia de 72,4% demuestra cómo en apenas 4 años, el contrabando de cigarrillos en el país incrementó más del 50% e inclusive, en algunas ciudades del país se percibe una incidencia mayor, como es el caso de Quevedo (90%) y Durán (85%), además de las dos ciudades fronterizas Ibarra (87%) y Machala (80%).

Finalmente, el estudio destaca que el 68,8% de cigarrillos ilegales vienen del Asia y en particular de China. Estas marcas se comercializan a precios tan bajos como $1.20 la cajetilla de 20 unidades, cuando el precio promedio de una cajetilla legal que genera todos los impuestos de ley es de $5. “Desde Philip Morris International y sus filiales ITABSA, TANASA y PROESA en Ecuador, vemos con gran preocupación la incidencia del mercado ilegal de cigarrillos, teniendo en cuenta que el aumento del consumo va en contravía de nuestra política internacional: si las personas no fuman, no deben empezar; si fuman, deben dejar de hacerlo; y si definitivamente no desean dejar de fumar, deben cambiar a productos que entreguen nicotina, pero que demuestren que científicamente tienen un riesgo inferior en la salud, en comparación con el del cigarrillo” afirma Guzmán.