Un estudio desarrollado por investigadores de la Pontificia Universidad Javeriana de  Colombia, Instituto Nacional de Biodiversidad (INABIO), Andean Bear Foundation, y University of Minnesota Crookston, determina que no hay rastro de estructura genética espacial significativa para el oso andino en Ecuador, por lo tanto, todas las poblaciones deberían tratarse como Unidad de Manejo (MU) única para fines de conservación.

Los investigadores, Manuel Ruiz-García, Armando Castellanos (ambos asociados al INABIO), Jessica Yanina Arias-Vásquez y Joseph Mark Shostell, analizaron seis genes mitocondriales y siete microsatélites de ADN nuclear de 108 especímenes de osos andinos muestreados en todo el Ecuador. Adoptaron tres estrategias para analizar los datos: por provincia, por región (norte vs sur) y por cordillera. 

En este sentido, se obtuvieron cuatro resultados principales. Primero, los niveles de diversidad genética mitocondrial fueron elevados, pero no hubo diferencias en la diversidad genética por Provincia o Cordillera. Por regiones, el sur de Ecuador tenía mayores niveles de diversidad genética que el norte de Ecuador. 

En segundo lugar, hubo evidencia clara y significativa de expansión de la población femenina, para la muestra general, por provincia, región y cordillera. Se determinó que esta expansión de la población ocurrió en el intervalo de tiempo de hace 30,000–20,000 años, durante la última fase del Pleistoceno. Se detectó una disminución de la población que ocurrió más recientemente, en los últimos 5000 años, y continuó hasta aproximadamente 300–200 años, cuando se detectó nuevamente un aumento de la población.  

En tercer lugar, prácticamente no había patrón filogeográfico ni diferenciación genética entre las poblaciones de osos andinos en Ecuador, por provincia o por Cordillera para marcadores mitocondriales o microsatélites.  Hubo un poco más de diferenciación genética entre las áreas del norte y del sur.  

Cuarto, no había rastro de estructura genética espacial significativa para el oso andino en Ecuador de acuerdo con los análisis de diferenciación genética.  Esto muestra que las cordilleras andinas en este país no presentaron un obstáculo para la dispersión de esta especie. Por lo tanto, todos los especímenes de osos andinos en Ecuador deben tratarse como una Unidad de Manejo (MU) única para fines de conservación.

En este estudio se logró, en primer lugar, determinar los niveles de diversidad genética mitocondrial para el oso andino en Ecuador en su conjunto, y en diferentes zonas de este país (Provincias, Regiones, Cordilleras); estimar la posible existencia de cambios demográficos históricos para esta especie en Ecuador en su conjunto, y en diferentes áreas de nuestro país; determinar posibles patrones filogeográficos y divisiones temporales entre diferentes poblaciones de osos andinos en Ecuador, así como para estimar los niveles de heterogeneidad genética y flujo de genes entre osos andinos entre diferentes áreas  por medio de tm y marcadores de microsatélites;  y determinar la posible estructura genética de autocorrelación espacial para genes microsatelitales y mitocondriales.

En Ecuador, la degradación y la fragmentación del hábitat, la caza, el conflicto con ganaderos, construcción de carreteras  son las principales amenazas del oso andino, uno de los principales carnívoros en la cordillera andina, único en Sudamérica. 

Esta es una especie carismática y emblemática en Ecuador porque su conservación tiene un impacto positivo en la conservación de muchas otras especies en los Andes. Pero para preservar, primero se deben conocer las características genéticas de una especie, entre otras cosas. 

El INABIO es una institución que busca generar conocimiento y desarrollar ciencia, tecnología e innovación que requiere el Estado ecuatoriano para garantizar la conservación de su patrimonio natural mediante el uso soberano, estratégico y sustentable de la biodiversidad y sus componentes para la consolidación de la sociedad del buen vivir.