• El 1 de junio nació una llama macho en el parque Metropolitano Guangüiltagua
  • La granja del Guangüiltagua alberga 30 llamas que son pastoreados y alimentadas por personal del sitio

A pesar de la crisis sanitaria que atraviesa el mundo y nuestra ciudad, la naturaleza nos brinda momentos especiales para compartir. Con alegría recibimos a un nuevo integrante en la familia de las llamas que habitan en la granja del parque Metropolitano Guangüiltagua. 

El personal de la Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas (Epmmop), que labora en el parque Metropolitano Guangüiltagua se encargó de recibir a una llama macho, que nació la semana pasada. 

Actualmente en el parque Guangüiltagua existen alrededor de 30 llamas que llegaron al parque en 1998 desde el Cotopaxi. A diario, una persona recoge hierba de los parques para alimentar a los animales y los saca a pastorear. Además, reparte morochillo, sales, minerales y heno que son los alimentos que más disfrutan estas especies. 

El parque Guangüiltagua tiene una extensión de 571 hectáreas y es considerado el principal pulmón de la ciudad. Cuenta con una gran variedad de fauna, bosques, espacios recreativos, rutas para caminata y bicicleta, juegos infantiles, senderos, zona canina, miradores, canchas deportivas, entre otros atractivos, que lo hacen único. 

Antes de la emergencia sanitaria este espacio recibía alrededor de 70 mil usuarios mensualmente y las llamas estaban en los miradores adornando el parque y dando la bienvenida. Estos animales son muy dóciles porque se han acostumbrado a vivir con seres humanos.