Quito, junio 2020.-De un momento a otro; nuestras vidas dieron un giro inesperado, el Covid-19 generó cambios a todo nivel. Nos vimos inmersos en la cuarentena, período en el que se generaron varios estados de ánimo y afloraron emociones.

Actualmente, estamos iniciando una nueva fase:la reinserciónsocial y vamos de apoco dejando nuestro lugar seguro, para retomar las actividades cotidianas.

Bajo este contexto, seguiremos inmersos en cambios, los que nos forjaran para reconstruirnos y adaptarnos a esta nueva realidad;pero es importante,más allá de la capacidad de resiliencia del ser humano, el trabajo interno y emocional que pueda hacer cada individuo a través de la bioseguridad emocional. Así lo afirma Mónica Galárraga, Psicoterapeuta Humanista.

La propuesta es vivir una“vida-segura-emocional”, que ayudara a las personas a transitar esta etapa y manejar el área de las emociones. 

  • Iniciar el día conectándose con su interior.
  • Vivir el presente.
  • Ser congruente con los pensamientos, acciones y lo que se dice.
  • Utilizar la respiración como herramienta de autorregulación.
  • Aprender a identificar las emociones.
  • Evitar reprimir las emociones
  • Evitar bloquear el sentir.

Estas son técnicas de bioseguridad emocionalque pueden ser desarrolladas en el diario vivir, mismas que fortalecerán el potencial de las personas y les permitirá crear, explorar y tomar nuevas oportunidades de una vida emocionalmente sana.