Con cuarenta y cuatro testigos, más la prueba documental, Fiscalía obtuvo una sentencia condenatoria de trece años y cuatro meses de prisión por el delito de estafa masiva, en el caso conocido como “Inmobiliaria Belsacar”.

Milton Marcelo B. S., Roberto Carlos C. R. y Paulo Daniel H. R. estafaron a veinticuatro personas por más de 229.600 dólares: les ofrecieron vivienda barata, a costos entre los 20.000 y 50.000 dólares cada una, bajo la promesa de que podrían ser habitadas en corto plazo. Pero ninguno tenía conocimiento académico o empírico del ámbito de la construcción.

Después de suscribir las fichas de reserva y recibir adelantos de dinero de los perjudicados, los llevaron hasta predios en varias zonas de Quito, donde supuestamente iniciarían la construcción de las casas. Sin embargo, ninguno de esos terrenos era de su propiedad.

Lo que sí tuvieron fue la fachada para la estafa masiva: una oficina con maquetas y publicidad de la inmobiliaria Belsacar CIA. LTDA., constituida en 2012 para compra-venta de bienes inmuebles, de la que los procesados fueron representante legal, accionistas y vendedores (fue liquidada de oficio por incumplir obligaciones).

La estrategia para “captar clientes” fue la promoción en redes sociales, volanteo en la calle y anuncios en periódicos. Incluso participaron en la feria de la vivienda, donde los perjudicados también entregaron dinero para separar su inmueble.

La investigación fiscal determinó que los tres procesados ofrecieron “casas en el aire” a quienes cayeron en la promesa, con el fin de quedarse con el patrimonio económico de los perjudicados, dijo la fiscal de Patrimonio No. 8 de Pichincha, Cristina Muñoz, ante el Tribunal de Garantías Penales en la audiencia de juzgamiento, instalada el 26 de junio y concluida el 21 de julio de 2020.

Por lo menos catorce de los veinticuatro perjudicados atestiguaron durante el juicio. Entre lágrimas de indignación, relataron cómo fueron estafados: “yo creí”, “dejando de comer pagaba las cuotas”, “vendiendo la herencia de mi mamá entregué todo mi dinero”, “aparentemente todo estaba en orden”, “vinieron en la noche a ofrecer mi casa, que ya estaba habitada”, fueron algunas de sus declaraciones.

La Fiscal también presentó el testimonio del perito contable, que definió el monto de la estafa y el número de perjudicados.

A la jueza ponente, Silvia Velasco, y a los jueces Milton Maroto y Julio Obando, no les quedaron dudas sobre la responsabilidad de los tres procesados y a la sentencia condenatoria anunciada de forma verbal le incluyeron una reparación integral para los perjudicados y una multa para la administración de justicia.

la inmobiliaria Belsacar CIA. LTDA., constituida en 2012 para compra-venta de bienes inmuebles, de la que los procesados fueron representante legal, accionistas y vendedores (fue liquidada de oficio por incumplir obligaciones).

La estrategia para “captar clientes” fue la promoción en redes sociales, volanteo en la calle y anuncios en periódicos. Incluso participaron en la feria de la vivienda, donde los perjudicados también entregaron dinero para separar su inmueble.

La investigación fiscal determinó que los tres procesados ofrecieron “casas en el aire” a quienes cayeron en la promesa, con el fin de quedarse con el patrimonio económico de los perjudicados, dijo la fiscal de Patrimonio No. 8 de Pichincha, Cristina Muñoz, ante el Tribunal de Garantías Penales en la audiencia de juzgamiento, instalada el 26 de junio y concluida el 21 de julio de 2020.

Por lo menos catorce de los veinticuatro perjudicados atestiguaron durante el juicio. Entre lágrimas de indignación, relataron cómo fueron estafados: “yo creí”, “dejando de comer pagaba las cuotas”, “vendiendo la herencia de mi mamá entregué todo mi dinero”, “aparentemente todo estaba en orden”, “vinieron en la noche a ofrecer mi casa, que ya estaba habitada”, fueron algunas de sus declaraciones.

La Fiscal también presentó el testimonio del perito contable, que definió el monto de la estafa y el número de perjudicados.

A la jueza ponente, Silvia Velasco, y a los jueces Milton Maroto y Julio Obando, no les quedaron dudas sobre la responsabilidad de los tres procesados y a la sentencia condenatoria anunciada de forma verbal le incluyeron una reparación integral para los perjudicados y una multa para la administración de justicia.

Dato jurídico

El delito de estafa está tipificado en el artículo 186, numeral 5, inciso segundo, del Código Orgánico Integral Penal (COIP).