Ecuador logró, este lunes 3 de agosto,  la votación necesaria para restructurar su deuda, sobre el planteamiento original establecido por el país, en su solicitud de consentimiento del 20 de julio y cuya propuesta establece:

 – Reducción de USD 1 540 millones del capital de la deuda.

– Alivio en el flujo por más de USD 10 000 millones en los próximos 5 años. – Disminución de la tasa de interés promedio del 9,2% a 5,3%.

– Duplicación del plazo, de 6,1 años en promedio a 12,7 años.

– Extensión del período de gracia: 5 años en capital y prácticamente 2 años en interés.

– Diferimiento de los intereses no pagados y acumulados, entre marzo y agosto (más de USD 1 000 millones), ahora pagaderos entre 2026 y 2030, con una tasa del 0%.

De igual forma, según se informó oficialmente, Ecuador, siguiendo buenas prácticas internacionales, ha decidido extender hasta el viernes 7 de agosto, y únicamente para aquellos tenedores que no votaron hasta hoy, la posibilidad que puedan también intercambiar bonos que mantienen actualmente por los tres nuevos (2030, 2035 y 2040).

Esta oportunidad que brinda la República permitirá, a los tenedores que no dieron su consentimiento, obtener instrumentos más líquidos. Luego del 7 de agosto, se continuará con los procesos administrativos y legales de rigor, para que, una vez cumplidas todas las condiciones, se pueda concluir el proceso.

Se espera que la fecha del intercambio formal de los bonos, es decir el cierre de la operación, ocurra el 12 de agosto o lo más pronto posible después de esa fecha, pero en todo caso no más tarde del 20 de agosto. El presidente Lenín Moreno, en su cuenta de twitter informó los sresultados de la negociación califícándolos como «una gran noticia» y aseguró que liberarán recursos para la protección social y reactivación económia.