La jornada de protesta convocada este jueves 22 de octubre de 2020 por las organizaciones sindicales, principalmente en Quito y Guayaquil, se desarrollaron de manera pacífica, los hechos de violencia, fueron aislados.

Hubo momentos en los cuales, un grupo no identificado de infiltrados, intentó generar caos y provocar hechos violentos, para lo cual rompieron los adoquines para utilizarlas como armas contra la Policía, pero no prosperaron, porque la mayoría de manifestantes mantuvo una actitud calmada.

Los tradicionales dirigentes sindicales, Mesías Tatamuez, en Quito y Jorge Escala en Guayaquil, aparecieron liderando las marchas, con las mismas consignas planteadas desde hace décadas.

Los ciudadanos que tienen que diariamente sus actividades, coincidieron en que el diálogo es el mejor instrumento para buscar consensos o superar discrepancias.

Luis Sánchez, dijo que “actualmente, las actuales circunstancias nos obligan a hacer malabares para sobrevivir y buscar el pan de cada día, y no podemos darnos el gusto de participar en este tipo de actividades”.

COE Metropolitano evaluó el estado de la ciudad tras las manifestaciones

El COE Metropolitano con la presencia del Cuerpo de Bomberos, Secretaría de Seguridad, Salud, Emseguridad, administraciones zonales, Cuerpo de Agentes de Control, Agencia Metropolitana de Tránsito, Agencia Metropolitana de Control entre otras dependencias municipales evaluaron la situación de la ciudad tras las manifestaciones que se registraron la tarde de este jueves 22 de octubre.

El secretario de Seguridad y Gobernabilidad, César Díaz, indicó que las manifestaciones, en un principio fueron pacíficas hasta llegar a las calles Guayaquil y la bifurcación con la avenida Pichincha; sin embargo, en la “Plaza del Teatro se realizaron los primeros actos de vandalismo al destruir los adoquines de las veredas y usarlos como proyectiles contra la Fuerza Pública”.

Destrucción de bienes públicos y patrimoniales

En el monitoreo que se realizó desde las cámaras del COE Metropolitano se detectó la destrucción de bienes públicos y patrimoniales, con grafitis y daños en puertas.

En ese sentido, Díaz manifestó que se “pondrá en manos de la justicia, para que estas personas sean identificadas y sancionadas con todo el rigor de la ley”.

Juan Manuel Aguirre, director de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) destacó que 1.110 agentes participaron en el control de los puntos de ingreso de la ciudad de Quito y el Centro Histórico. La mayor carga vehicular se despachó por las avenidas Pichincha y Mariscal Sucre. A partir de las 19:00 se normalizó la circulación.

Se aplicará las multas correspondientes por daños a la propiedad pública

Estefanía Grunauer, supervisora de la Agencia Metropolitana de Control, explicó que con las cámaras de reconocimiento facial se ha hecho la respectiva gestión y se aplicará las multas correspondientes por daños a la propiedad pública. “Se prevé que con el Instituto Metropolitano de Patrimonio se tomarán las acciones legales para las respectivas sanciones”.

Por su parte, el director ejecutivo del IMP, Raúl Codena, detalló que entre los bienes patrimoniales afectados se encuentra la puerta del Colegio Sagrados Corazones con pintura de esmalte y aerosoles. “La limpieza de cada metro cuadrado afectado por grafitis cuesta alrededor de 40 dólares. Al momento son 320 metros cuadrados afectados, que representa un gasto para la ciudad de 15 mil dólares”.

Estalyn Armijos, coordinador de la Policía Nacional en el ECU-911, informó que se produjeron incidentes de personas que han atacado los bienes públicos, pero no se han registrado mayores novedades tanto en el personal policial, ciudadanía, como en medios logísticos. El personal se mantendrá dando seguridad en: El Arbolito, Caja del Seguro, Asamblea y Centro Histórico”.