El Alcalde de Quito, Jorge Yunda Machado trató de deslindar toda responsabilidad sobre los supuestos actos de corrupción en los que estaría involucrado su hijo Sebastián Yunda. 

En las últimas horas se han publicado en redes sociales varias conversaciones por whatsapp que se encontraron en un teléfono celular incautado el pasado 11 de marzo, durante el allanamiento realizado a la casa del burgomaestre. La acción judicial se realizó dentro de las investigaciones por presuntas irregularidades en la compra de 200.000 pruebas de detección de Covid-19, en el que Jorge Yunda está encausado y con grillete de rastreo electrónico.

El equipo móvil pertenecería a Sebastián Yunda y las conversaciones que habría mantenido con funcionarios municipales podrían incurrir en tráfico de influencias por favorecer a sus allegados en el proceso de pruebas para detección del cooovid-19.

“Yo no voy a poner la mano absolutamente en el fuego por nadie, ni por familiares, ni amigos, ni compadres ni funcionarios”. “Yo respondo por mis actos, el momento en que se me encuentre algo yo responderé por mis actos. Espero que se defiendan, que se aclare la situación y dejemos que la justicia pueda dar, finalmente, esa aclaración de toda esta circunstancia jurídica”, dijo el alcalde a los medios de comunicación.

Además añadió, “yo tengo prohibido a los funcionarios míos que reciban llamadas de familiares parientes, amigos, compadres, porque la función pública es muy delicada. Anunció que verificará si hay funcionarios que tuvieron conversaciones comprometedoras. Evidentemente serán separados y que enfrenten los temas judiciales, si así se dieran las cosas”